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Gonzalo Peralta: Garra, gol y la mística del potrero que ilusiona a Sebastián Gaboto

El empate en el clásico frente a Alba de Maciel dejó sensaciones encontradas en el "Sabalero", pero ratificó una certeza: Gonzalo Peralta se transformó en el motor del equipo.

Gonzalo Peralta: Garra, gol y la mística del potrero que ilusiona a Sebastián Gaboto

El empate en el clásico frente a Alba de Maciel dejó sensaciones encontradas en el "Sabalero", pero ratificó una certeza: Gonzalo Peralta se transformó en el motor del equipo.

El empate en el clásico frente a Alba de Maciel dejó sensaciones encontradas en el "Sabalero", pero ratificó una certeza: Gonzalo Peralta se transformó en el motor del equipo. El volante, una de las figuras en el último duelo, pasó por los micrófonos de Equipo de Primera (Vanguardia FM 101.7) para analizar el presente de Sebastián Gaboto F.C. en la Liga Totorense, su historia personal y el compromiso con un grupo que busca revertir la racha negativa.


Un gol con "clase" y ADN de volante

Peralta no es el típico mediocampista de marca estática. Con pasado en la Liga Sanlorencina (Catalina y Beltrán), el volante derecho destaca por su llegada al área y su capacidad de sorpresa, algo que quedó demostrado con su gol de taco frente a Alba, una definición que incluso compararon con una reciente de Vélez en Primera División.

"A mí me piden que me suelte, que llegue. Es importante aportar gol desde el medio, aunque lo principal es ganar los duelos individuales. En esta liga, si perdés la segunda pelota, estás afuera", sentenció Peralta.

Esa entrega es la que el hincha de Gaboto adoptó como bandera. En Puerto Gaboto, tirar un caño es aplaudido, pero barrer al piso se festeja como un gol. Gonzalo lo sabe y lo disfruta: "No me gusta perder ni un duelo. Hay que dejar la vida en cada pelota".


De la pensión de Gimnasia al barro de la Totorense

El camino de Peralta incluyó una etapa en las inferiores de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Sin embargo, la dura realidad económica le obligó a dejar la pensión y regresar a la zona. Lejos de frustrarse, volcó esa experiencia en el fútbol regional.

Esa formación profesional se nota en su lectura de juego, aunque mantiene la humildad del que viene del barrio. Durante la entrevista, entre risas, mostró su faceta más humana: se estaba tatuando la espalda en vivo mientras charlaba con Isaac Alarcón y Julián Attorresi. "El fútbol es para divertirse y pasarla bien, más allá de la presión", confesó.


La familia y el respaldo a "Corchito"

El fútbol para Gonzalo es una herencia. Su padre, exjugador y técnico, es su crítico más feroz. "Hace 22 años que me acompañan. Mi viejo es exigente; ayer hice un gol, jugué bien y me dijo que no corrí", bromeó, reconociendo que esos valores de exigencia lo ayudan a mejorar día a día.

Pero no todo es táctica. El plantel de Gaboto atraviesa un momento de unión humana frente a la situación de salud de uno de sus referentes, "Corchito" Minetti. El grupo le dedicó el último partido y esperan su pronto regreso a las canchas. "Corcho es un personaje, es clave en el vestuario. Lo bancamos y lo esperamos, seguro en un mes ya está con nosotros de nuevo", afirmó el volante, quien ahora heredó la responsabilidad de manejar la música en el vestuario.


La mirada en el futuro

Aunque los resultados del Apertura no fueron los esperados, Peralta es optimista. El equipo siente que en el juego mereció más ("en el ping-pong salimos victoriosos casi siempre") y apunta todos los cañones al próximo torneo, donde Sebastián Gaboto podrá recuperar su localía.

"Gaboto lleva muchísima gente y esa presión hay que saber llevarla. Los más grandes cubrimos a los chicos como Ayrton o Julián para que ellos se animen a jugar, a tirar bicicletas. Nosotros estamos para meter y defender esta camiseta", concluyó la figura del Sabalero.

Con la garra como sello y el fútbol como idioma, Gonzalo Peralta se posiciona como el eje de un equipo que, pese a los golpes, no se rinde y ya piensa en el Clausura para darle una alegría definitiva a su gente.

 

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