
La educación santafesina en crisis: el conflicto docente pone en jaque la gestión de Pullaro
La paz social en Santa Fe atraviesa su momento más crítico. Con la instalación de la Carpa Blanca en San Lorenzo
La paz social en Santa Fe atraviesa su momento más crítico. Con la instalación de la Carpa Blanca en San Lorenzo —la séptima parada de un recorrido que busca cubrir los 19 departamentos provinciales—, el gremio Amsafe ha escalado su plan de lucha, dejando en evidencia una fractura profunda entre el Gobierno de Maximiliano Pullaro y los trabajadores de la educación.
Un reclamo que trasciende el salario
Lejos de ser una protesta aislada, la movilización refleja un malestar estructural. El gremio docente, respaldado por otros sindicatos como Municipales, Soepu y Químicos, exige una respuesta inmediata a tres pilares fundamentales que, según denuncian, la gestión actual ignora con "soberbia y extorsión":
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Recomposición salarial: El secretario general de Amsafe, Rodrigo Alonso, desmintió categóricamente las cifras oficiales. Mientras el Ejecutivo provincial habla de sueldos de 1,2 millones de pesos, la realidad del bolsillo docente marca 1.037.203 pesos, cifra que mantiene al 90% del sector por debajo de la línea de pobreza.
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Derogación del presentismo: El sindicato sostiene que esta medida funciona como un "castigo encubierto", obligando a los docentes a concurrir a las aulas incluso en condiciones de salud precarias.
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Reforma previsional: La resistencia a los cambios en el sistema jubilatorio es total, ante el temor de que los trabajadores terminen percibiendo porcentajes de miseria tras años de aportes.
Calidad educativa: ¿el gran ausente?
Más allá del conflicto económico, la delegada seccional de Amsafe San Lorenzo, Adriana Monteverde, puso el foco en el deterioro de la institución escolar. "Exigimos discutir partidas de comedor, copa de leche y programas educativos", señaló. Para los docentes, no puede haber calidad educativa cuando el educador no llega a fin de mes y las condiciones materiales para enseñar son insuficientes.
La crítica al Ministerio de Educación es lapidaria: el gremio denuncia que la estructura ministerial hoy cuenta con más abogados que docentes, priorizando el control administrativo por sobre la pedagogía.
Pullaro, ante un espejo de los 90
La comparación con la década del 90 no es casual. El gremio docente acusa al gobierno de Pullaro de emular las tácticas extorsivas de aquel entonces para desalentar las medidas de fuerza. Sin embargo, la persistencia de los paros —con un acatamiento sostenido pese a la presión económica sobre los trabajadores— demuestra que el conflicto no se resuelve con marketing político ni con datos oficiales que, según el sindicato, distan de la realidad.
La Carpa Blanca itinerante se consolida como un símbolo de resistencia que busca, fundamentalmente, forzar al Ejecutivo a salir del monólogo. El mensaje de la docencia es claro: la educación pública no se sostiene con discursos, sino con salarios dignos y condiciones de trabajo que respeten la labor del docente.
Por el momento, el plan de lucha sigue en marcha. Mientras el Gobierno de Santa Fe insista en confrontar con la comunidad educativa, el aula se traslada a la calle, y el conflicto amenaza con paralizar la agenda provincial hasta que, finalmente, se abra una instancia de escucha real.