Un estudio muestra que las brechas de rinde de girasol se achican con tecnología

Un estudio muestra que las brechas de rinde de girasol se achican con tecnología

El área de Prospectiva Tecnológica de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires publicó un nuevo trabajo sobre brechas de rendimiento en el cultivo de girasol. Como parte del análisis se puso el foco sobre dos regiones típicamente girasoleras, como son el NEA y el sudoeste bonaerense.

En el resumen destacado, los analistas señalaron que, en la campaña 2020/21, el nivel tecnológico alto alcanzó el mayor valor de la serie histórica de girasol (47% de adopción) sobre una superficie sembrada de 1,3 millones de hectáreas y un rinde promedio cosechado de 21,6 quintales por hectárea.

A lo largo de las campañas, desde el ciclo 2014/15, que fue el primero analizado por la entidad, se observa que el rendimiento asociado al “nivel tecnológico alto” es superior al rendimiento del “nivel tecnológico bajo”.

En términos más generales, agregan, en los últimos años más del 90% de la producción de girasol está concentrada en niveles medio y alto de tecnología con lo cual el rendimiento promedio cosechado se mantiene alrededor de 22 quintales por hectárea.

Región Sudoeste

Los planteos tecnológicos que emplean baja proporción de híbridos tolerantes a herbicidas y que, además, no fertilizan con fósforo a la siembra, poseen las mayores brechas de rendimiento, del orden del 40% respecto a la mejor condición.

Por otra parte, las menores brechas (del orden del 16%) de rendimiento se dan en aquellos planteos caracterizados por la siembra de alta o media proporción de híbridos tolerantes a herbicidas, la fertilización con dosis de P mayor o igual a 9 kilos por hectárea y la siembra de una alta o media proporción de girasol alto oleico.

Región NEA

En esta región, las mayores brechas de rendimiento se dan en aquellos planteos caracterizados por una dosis de fertilización con de fósforo (menor a 8,5 kilos por hectárea) y una dosis de fertilización con nitrógeno menor a 20 kilos por hectárea; por su parte, densidad menor a 55.000 semillas por hectárea también aleja a los planteos de los mejores rendimientos.

FUENTE: INFO CAMPO