El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer las cifras preliminares del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondientes a mayo de 2026. El balance general refleja un escenario de estancamiento estructural y recesión del mercado interno que afecta de manera directa a los principales sectores generadores de empleo urbano en el país.
En la medición desestacionalizada respecto al mes previo (abril de 2026), la actividad económica registró una contracción del 0,5%. Por su parte, en la comparación interanual frente a mayo de 2025, el indicador general mostró una débil variación del 0,2%. Sin embargo, al desglosar los números por cada rama productiva, las estadísticas exponen una marcada dualidad: mientras las actividades extractivas y primarias sostienen los números globales, los rubros intensivos en mano de obra continúan en una profundización de la senda recesiva.
Golpes contundentes al empleo mano de obra intensiva
La evolución interanual por sectores evidencia que la recesión golpea con mayor dureza a las ramas operativas que concentran la mayor cantidad de trabajadores asalariados del país:
Industria Manufacturera: El sector fabril registró una caída interanual del 5,6%. Esta retracción en las plantas y cadenas de montaje restó 0,77 puntos porcentuales a la variación general del EMAE, posicionándose como la actividad de mayor impacto negativo en la economía.
Comercio Mayorista, Minorista y Reparaciones: Afectado por la pérdida del poder adquisitivo y la contracción del consumo en los hogares, el rubro comercial sufrió una contracción del 4,3% en comparación con mayo de 2025, restando 0,51 puntos porcentuales al índice general.
Pesca: Registró la mayor caída porcentual del período, con un desplome del 29,3% interanual.
Hoteles y Restaurantes: Mostró una retracción del 1,8%.
Administración Pública y Defensa: El proceso de ajuste y recorte de dependencias estatales se tradujo en una caída interanual del 1,4%.
Otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales: Cayeron un 1,3%.
Educación: Tuvo un leve retroceso del 0,1%.
La reprimarización que compensa la recesión
En el extremo opuesto, los sectores que lograron sostener el índice general en terreno positivo interanual están fuertemente vinculados a la primarización y a la explotación de recursos naturales, actividades que no logran absorber el desempleo generado en los grandes centros urbanos.
Explotación de minas y canteras: Logró el incremento porcentual más significativo con un alza del 15,7% interanual, impulsada por el dinamismo de los yacimientos energéticos y mineros.
Electricidad, gas y agua: Creció un 8,0%.
Agricultura, ganadería, caza y silvicultura: Se incrementó un 4,6% interanual.
En conjunto, el aporte del sector agropecuario (+0,64 p.p.) y la minería (+0,60 p.p.) sumaron 1,24 puntos porcentuales positivos, compensando técnicamente la dura caída combinada de la industria y el comercio (-1,28 p.p.).
Comportamiento de otros rubros de la actividad
El informe técnico completa el cuadro de la producción nacional con incrementos moderados en el resto de los servicios:
Construcción: Presentó una ligera recuperación interanual del 1,9%.
Intermediación Financiera: Avanzó un 1,5%.
Servicios Sociales y de Salud: Registraron una suba del 0,8%.
Transporte y Comunicaciones: Subió un 0,6%.
Actividades Inmobiliarias, Empresariales y de Alquiler: Crecieron un 0,4%.
Impuestos Netos de Subsidios: Aportaron una variación positiva del 0,5%.
Preocupación en el frente gremial
Los datos difundidos por el organismo oficial de estadística ratifican las advertencias que las distintas organizaciones sindicales vienen expresando en las calles y en las mesas paritarias. La caída continuada de la industria manufacturera y la parálisis de las ventas comerciales amenazan con profundizar las suspensiones, la no renovación de contratos y la pérdida de puestos de trabajo registrados, consolidando una brecha cada vez mayor entre una economía reprimarizada y la realidad de los trabajadores industriales.




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