Cuba desde adentro: Cinco claves para entender lo que pasa en la isla.

Cuba desde adentro: Cinco claves para entender lo que pasa en la isla.

El país vivió protestas ciudadanas en diversos territorios, este domingo 11 de julio: ¿Qué sucedió? ¿Cuáles son sus orígenes? A esas y otras interrogantes nos acercamos.

Durante la jornada de este domingo, 11 de julio, los crecientes enfrentamientos políticos entre cubanos trascendieron de las redes sociales a las calles del país. El presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez llamó a los revolucionarios a tomar los espacios públicos para defender el socialismo.

Manifestaciones sin precedentes en las últimas décadas en Cuba tuvieron lugar en disímiles puntos de la geografía nacional este domingo. En un país donde la mayoría de las concentraciones populares responden a convocatorias gubernamentales, por primera vez en más de veinte años, miles de personas salieron a las calles para reclamarle al gobierno socialista debido a la compleja situación sanitaria y la crisis económica que, arreciada por la política de Estados Unidos hacia la Isla, impacta en los hogares.

Con insatisfacciones legítimas por parte del pueblo, como reconociera el propio presidente del país, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, la génesis de las protestas radica en algo más que la acumulación de frustraciones.

¿Cómo derivaron los acontecimientos de los últimos días en estos sucesos? ¿Cuándo y dónde se originaron? ¿Por qué exactamente? A esas y otras interrogantes se acerca Alma Mater.

I. Matanzas y la COVID

Durante las últimas semanas, Cuba ha reportado un aumento significativo de casos positivos a la COVID-19, asociado a factores como la circulación de la variante Delta (identificada por primera vez en la India). En el epicentro del peor momento de la pandemia en el país: la provincia Matanzas.

Aunque un ensayo de intervención con Abdala, vacuna cubana que cuenta con altos resultados de eficacia en sus ensayos clínicos, comenzó hace varias semanas en el territorio, las cifras de nuevos contagios aún resultan alarmantes.

Imágenes de pacientes atendidos en los pasillos de instituciones sanitarias trascendieron en días pasados, poniéndole otro rostro a un sistema de salud que, durante 16 meses, se ha mantenido batallando contra la enfermedad y, también, contra la falta de insumos y medicamentos.

Asimismo, la saturación de los hospitales y centros de aislamiento llevó a que, por primera vez desde que se detectó la presencia del Sars-CoV-2 en el país, parte de los enfermos debieran mantenerse en sus casas, siendo asistidos por sus propias familias.

II. Redes sociales como escenario de articulación y desinformación

Ante la sensible situación y la escasez de medicamentos e insumos, personas e instituciones han promovido en redes sociales acciones de solidaridad con los matanceros y residentes en otros territorios necesitados: recogida y envío de medicinas, dinero y artículos de primera necesidad. Destacan iniciativas ciudadanas como las de mensajeros en bicicleta que recopilan los artículos donados y los llevan hasta donde se preparan los paquetes, y propietarios de vehículos que han brindado sus autos para la transportación interprovincial.

Más allá de solidaridad genuina que se ha organizado efectivamente, bajo las etiquetas #SOSMatanzas y #SOSCuba se ha consolidado una matriz de opinión que utiliza carencias en la gestión gubernamental y la situación de precariedad existente en el país para posicionar líneas de mensajes como acusar al gobierno de no aceptar donaciones, pedir la activación de un corredor humanitario e incluso una intervención sanitaria.

Tanto usuarios en las propias plataformas digitales como medios de comunicación han explicado que estos dos últimos conceptos se encuentran asociados a conflictos armados. En el primer caso, los corredores humanitarios son el mecanismo a través del cual, durante una guerra, se realiza un alto al fuego para atender heridos y permitir la entrada de recursos asistenciales a las áreas donde se encuentran civiles. En el segundo, la intervención humanitaria o sanitaria se refiere a acciones por estados extranjeros y sin la autorización del que padece la crisis, para imponer una ayuda que se acompaña del uso de la fuerza, muchas veces bélica.

Por otra parte, desde el inicio de la pandemia, el país ha recibido más de 500 ofrecimientos de ayuda por un valor estimado de 45 millones de dólares — por parte de gobiernos nacionales y regionales, organizaciones no gubernamentales, asociaciones solidarias, empresas y personas naturales, incluyendo a cubanos radicados en el extranjero — , a través de mecanismos gubernamentales implementados para recepcionar cooperación internacional.

A pesar de las informaciones brindadas al respecto, la campaña asociada a las etiquetas #SOSMatanzas y #SOSCuba continúa posicionando estos reclamos.

III. Un crecimiento inusual

El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció los orígenes de la campaña #SOSCuba, asegurando que el primer tuit con esta etiqueta se remonta al 15 de junio, en un intento de sabotear la votación del proyecto de resolución contra el Bloqueo, presentado por la Mayor de las Antillas ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

De acuerdo con el canciller, debido al poco alcance en ese momento, se produjeron cambios en el accionar y el 5 de julio se lanzó en Twitter la campaña de intervención humanitaria en la Isla, vinculada con esta etiqueta.

Rodríguez detalló que la compañía establecida en Miami que generó este hashtag y creó la campaña recibió hace pocos días un certificado del Gobierno Republicano de la Florida, amparado por el Departamento de Estado, para actuar con fondos estaduales.

Asimismo, expuso que se alteraron los sistemas de geolocalización de las cuentas para hacer creer que más de la mitad de quienes tuiteaban estaban en Cuba, cuando no era así y que Twitter no aplicó sus propias regulaciones para impedir el empleo de etiquetas, bots y troles, aun cuando se produjeron llamados al magnicidio y a la violencia.

Finalmente, el titular de Exteriores afirmó que hubo una operación contra los llamados influencer, en algunos casos con financiamiento y en otros casos con presión y chantajes, utilizando recursos automatizados para inundar sus cuentas y crear una realidad virtual que no existía.

Por su parte, el especialista español en redes sociales Julián Macías Tovar, coordinador del observatorio contra la desinformación Pandemia Digital, tras analizar más de dos millones de tuits con #SOSCuba, encontró comportamientos como que la mayoría de las cuentas que respondieron a la acción más importante convocada — mencionar a artistas con esa etiqueta y #SOSMatanzas— tenían una antigüedad máxima de un año y más de mil 500 habían sido creadas en las últimas 24 horas.

Igualmente, identificó dos cuentas de las que reciben más retuits como muy habituales en decenas de hilos de desinformación con bots, habiendo participado una de ellas en campañas de varios países difundiendo bulos.

Macías Tovar señaló otras alertas como la manipulación mediática de los comentarios de los famosos, diciendo que pedían un corredor humanitario cuando solo tuiteaban #SOSCuba; el uso de imágenes y videos de protestas en otros países — Egipto, Argentina , Nicaragua— incluso de manifestaciones en apoyo al gobierno en Cuba; la replicación por muchas cuentas del mismo mensaje textualmente, además de la participación de patrones falsos automatizados que son recurrentes en la viralización de bulos y campañas de odio.

IV. Protestas: de las redes a las calles

El poblado de San Antonio de los Baños, en la provincia de Artemisa — a 35 kilómetros de La Habana — fue el primer sitio desde el que se informaron protestas, el domingo 11 de julio. Las personas se manifestaron contra los prolongados cortes energéticos, la ausencia de medicamentos, así como otros factores asociados a la escasez.

Reportes de prensa indican que a San Antonio de los Baños se sumaron otras localidades como Pinar del Río; Isla de la Juventud; Alquízar, Güira de Melena, Artemisa, Guanajay y Bauta (Artemisa); San José de las Lajas, Bejucal y Batabanó (Mayabeque); Matanzas, Colón, Los Arabos, Jovellanos y Cárdenas (Matanzas); Cienfuegos; Santa Clara, Sagua la Grande, Placetas, y Caibarién (Villa Clara), Ciego de Ávila y Morón (Ciego de Ávila), Florida (Camagüey); Bayamo y Manzanillo (Granma); Holguín; Palma Soriano (Santiago de Cuba) y Guantánamo. En La Habana, las protestas acontecieron en varios municipios.

Entre los principales incidentes asociados a los eventos se encuentran:

  • Vandalismo en tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), incluyendo roturas de vidrieras y robos de diferentes artículos, como comestibles y electrodomésticos
  • Autos de instituciones gubernamentales volcados
  • Agresiones entre manifestantes y representantes del orden público
  • Detenciones

En tanto algunos llamados estimularon la protesta pacífica, disímiles usuarios en redes sociales han incitado a provocar disturbios, actos vandálicos, emplear violencia física e incluso efectuar magnicidio; una situación de ingobernabilidad que justifique una intervención militar extranjera, que también ha sido solicitada directamente al gobierno de Estados Unidos.

V. Díaz-Canel habla a la nación

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, llegó a San Antonio de los Baños poco después de las manifestaciones ocurridas en esa localidad para valorar la situación. Posteriormente, en horas de la tarde del mismo domingo, se dirigió al pueblo a través de la televisión nacional.

Al conocer sobre las manifestaciones en San Antonio de los Baños, el mandatario se dirigió al lugar, donde intercambió con ciudadanos, funcionarios y la prensa. | Foto: Reuters

El mandatario explicó cómo el recrudecimiento de las sanciones asociadas al Bloqueo norteamericano han dibujado el escenario actual en la Isla, agravado por 16 meses de la crisis sanitaria derivada de la COVID-19.

«En San Antonio de los Baños, un grupo de personas se concentró en uno de los parques más céntricos de la ciudad para protestar y reclamar. ¿Quiénes eran esas personas? Los componían personas de pueblo que están viviendo parte de las carencias y dificultades, lo hicieron personas revolucionarias que pueden estar confundidas y que puede que no tengan todos los argumentos o que estaban expresando sus insatisfacciones», señaló.

Díaz-Canel apuntó que cuando las personas están en condiciones severas como las que vive Cuba hoy, ocurren ese tipo de hechos; igualmente, denunció la existencia de un grupo de manipuladores que, obedeciendo a una campaña mediática, incentivaron las manifestaciones como antesala de un estallido social en el país.

Como colofón a su intervención, el jefe de Estado convocó al pueblo a salir a las calles. La declaración resultó controvertida entre la ciudadanía, por lo que en una comparecencia realizada el lunes, aclaró que no había sido un llamado a la violencia. «Nosotros no llamamos al pueblo a enfrentar al pueblo. Hicimos un llamado a defender su Revolución».

Tras las palabras de Díaz-Canel, el domingo, miles de personas en el país salieron a las calles a mostrar su apoyo al gobierno, combatir actos vandálicos y rechazar intenciones injerencistas.

Durante la mañana y el comienzo de la tarde de este lunes 12 de julio, el presidente Díaz-Canel y el Consejo de Ministros de Cuba rindieron cuentas a través de una conferencia de prensa, donde actualizaron sobre la situación energética del país, el enfrentamiento a la COVID-19 y la campaña mediática implementada contra Cuba en redes sociales.

El ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, llamó una vez más a la responsabilidad y el autocuidado ante la pandemia; mientras que Alejandro Gil, titular de Economía, insistió en que no se han escatimado recursos para enfrentar el coronavirus, desde el gobierno cubano.

Aunque continúan circulando convocatorias a manifestaciones antigubernamentales, la semana laboral comenzó con relativa tranquilidad en el país. A la expectativa de qué ocurrirá en los próximos días, la ciudadanía retoma progresivamente sus rutinas en un momento en que la apuesta por mantener la calma es el mejor antídoto no solo ante la pandemia de COVID-19, también ante la de violencia y desunión.

Revista Alma Mater

FUENTE: NODAL